Este artículo de Antonio Burgos apareció hace poco en ABC, no había tenido oportunidad de leerlo hasta que mi hermana me lo enseñó por Internet. Cuando lo leí me pareció que muchas cosas de las que se dicen van en contra de una lógica fría y calculada, vamos que van escritas a mala leche. Comencemos siendo sinceros, El Sr. Burgos nunca ha sido santo de mi devoción, me parece una persona muy tradicionalista con una actitud poco abierta, no ya a sus odiados progres, sino en general a ideas nuevas o diferentes de lo ya existente. Con este artículo no pretendo defender ni atacar a nadie. Tan sólo voy a intentar hacer un ejercicio de crítica de la forma más equilibrada de la que sea capaz, probablemente falle en mi propósito pues nadie es capaz de escribir sin dejarse llevar por algún tipo de sentimiento, pero hay que intentarlo. Una de las cosas que me da más coraje de este país es que nos dejamos llevar en demasía por lo visceral, por lo irreflexivo. Vamos a tomar aire, contar hasta tres e intentar pensar sin prejuicios de ningún tipo, esto es lo realmente complejo a la hora de analizar la realidad. El artículo está dividido en tres partes, escritas en cursiva, a continuación de cada una de ellas hago mi reflexión.
Vamos con el artículo:
ANTONIO BURGOS
ABC – Sábado, 17-01-09
¿Los venden en Zara o es en oportunidades del Cortinglés? ¿O son los manteros de los discos falsificados los que los venden por las esquinas? En algún sitio los tienen que vender. O quizá los regalan. Hablo de los pañuelos palestinos. De la ridícula moda de ponerse al cuello un pañuelo palestino, para ser más progre y más antisemita que la leche que mamó Yasser Arafat. En España hay mucha libertad. Por las que hilan. Tú vas por la calle con tu pañuelo palestino, al modo de bufanda del Real Madrid pero sin dimisión de Calderón, y nadie te dice nada. Quedas como lo más progre. Como el plenario del Sindicato de la Ceja. Hay tanta libertad en España y somos todos tan progres, que las ciudades se llenan de gente con el pañuelo palestino, y en Málaga hasta se los ponen en un partido de baloncesto para protestar contra el Maccabi de Tel Aviv, que jugaba contra el Unicaja. Pero si quieren medir la libertad que de verdad hay, salgan a la calle llevando en el cogote el gorrete judío al que me parece que llaman kipá. Si se atreven. O salgan con esa especie de bufanda blanca que se ve en las bodas judías de las películas americanas. ¿Se imaginan la que pueden liarle a usted esos amantes de la libertad (tururú) que pululan por ahí con su cufiya, disfrazados de palestinos? Si le ven con un símbolo judío, de momento le llamarán asesino, después genocida y al final, ya veremos
Comencemos, lo primero de todo es que estamos atribuyendo a una prenda de vestir, a un trozo de tela para ser más exactos, facultades políticas. ¿Porqué ocurre esto? Bajo mi punto de vista se produce un acto de miopía política galopante al hecho de asociar una bufanda con todo un corpus ideológico, es peligroso por lo simple que es. A ver como nos enteramos, la política no es simple, las relaciones internacionales, al igual que las humanas, no son simples. Son complejas. Tratar de simplificar la realidad nos llevará a extraer conclusiones equivocadas y hasta peligrosas. Porque esa actitud nos lleva a generalizar y como veremos más adelante la generalización puede ser fácilmente desmontada a poco que reflexionemos sobre ella. Permítenme dudar del hecho de que la gente se compre pañuelos palestinos para ser progres o antisemitas. Creo, que la gente se compra pañuelos palestinos porque están de moda, nada más. Si nos queremos hacer la asociación mental: pañuelo palestino=progre=antisemita estamos en nuestro derecho, pero no olvidemos que elevar esta ecuación al plano político es sumamente arriesgado. Y el mismo error me parece que haya gente que se los ponga para protestar contra un equipo de baloncesto israelí, como si esas bufandas fueran pancartas y como si el Maccabi de Tel Aviv fuera una sección del Mossad. Ya sé que funcionamos con simbología pero, como diría un argentino, a veces la usamos con el orto.
Respecto al tema de salir a la calle con un gorro judío, tengo una pregunta: ¿Abriga? Quiero decir, ¿es un complemento al que le podemos dar una utilidad práctica?, porque hablando del dichoso pañuelito palestino creo que se nos ha pasado una cosa, da calorcito. Abriga. En invierno viene muy bien y si fuera cierto que la gente que lo lleva apoya perdidamente la causa palestina, ¿significa sólo que lo hacen los meses que dura el otoño y el invierno? ¿Que buen rollo no? Y si se trata de una bufanda blanca pues no sé. Tendríamos que hablar de un pro-palestino ultraobservador que se percatase de que esa bufande es de origen judío, y personalmente creo que se pueden hacer cosas más entretenidas en la vida diaria.
¿Pero no quedamos en que el genocidio era el que había perpetrado Hitler contra el pueblo judío? No, eso era antes, usted ve poco el telediario de La 1. Ahora no hay más genocidio oficial que el de la franja de Gaza. ¿Qué pensaríamos si la gente, para dárselas de progre, saliera a la calle luciendo una chapela sobre el pasamontañas de los terroristas encapuchados de la ETA? Esto de los pañuelitos dichosos es aproximadamente así. Los chavales llevan la misma prenda del uniforme oficial de los terroristas islamistas de Hamas, como solidarizándose con ellos frente a los judíos. Si les valiera, volvían a expulsar a los judíos de España. Sin caer en la cuenta de su enorme contradicción: piden lo mismo que los Reyes Católicos, pero desde su empacho de progresía. Como no pueden expulsar a todos los judíos, se conforman con pedir que echen al embajador de Israel. Se las dan de progres, pero caen en la tradición más rancia. Mucho pañuelo absurdo palestino y mucha gaita, pero vuelven a despertar el viejo antijudaísmo de la Inquisición española. Para éstos los judíos son los que entonces mataron al Señor y ahora bombardean Gaza. Si por ellos fuera, en los pasos de Semana Santa pondrían a los judíos con mayor cara de mala leche todavía que la que lucen desde tiempo inmemorial. Y más contradicciones. Mucho pañuelito palestino, pero estos progres de mierda me recuerdan muchísimo a Franco, que le echaba la culpa de todo a la conspiración del judaísmo internacional. Paradójicamente, satanizan al sionismo justo desde el mismo bando que Franco: desde «nuestra tradicional amistad con los países árabes».
Vale, vamos con la segunda parte. Para empezar, Hitler cometió un genocidio. Eso es cierto, mató a millones de personas por pertenecer a supuestas razas inferiores a la suya propia. Pero, ya que estamos hablando de genocidios creo que deberíamos puntualizar una serie de aspectos. El primero de todos es que los genocidios no son, por desgracia, patrimonio exclusivo de Adolfito Hitler. Lo que significa que el hecho de que el cometiera uno, no implica que no puedan hacerse más. De hecho hacer un genocidio es tremendamente sencillo, escójase cualquier población y asesínese sin piedad. No importa la edad, filiación, la raza, la historia…Lo único que se necesita son armas, seres humanos que manejen esas armas y seres humanos que mueran. ¿Ven? Es muy sencillo.
Respecto a salir a la calle con una chapela, bueno. Yo he visto gente pasear con una chapela puesta y no se me ha pasado por la cabeza que puedan ser etarras. Ahora, pasear con una chapela y con un pasamontañas puesto…mmm..veamos, veamos…funcionalidad…funcionalidad…no, no la tiene. Salir a la calle con un pasamontañas y una chapela puesta es tan útil y práctico como andar a la pata coja para evitar el desgaste de medio par de zapatos. Les aseguro que si alguna vez veo a alguien con un pasamontañas y una chapela puesta andando por la calle lo más probable es que le haga una foto. Aunque el problema real en todo esto es asociar terrorismo con progres. Vuelvo a repetir que el pañuelo palestino es una prenda que sirve para abrigar y punto. Es más pañuelo que palestino. ¿O entonces cuando me pongo un chándal significa que soy cani y apoyo todo lo que puedan hacer? Sería una lectura un poco pobre de la realidad ¿no? Pues eso. Les invito a salir a la calle y preguntar a toda la gente que lleva puesto un pañuelo palestino, si lo llevan para solidarizarse con los terroristas de Hamás. Les aseguro que la respuesta va a parecerse más a lo que estamos hablando aquí que a lo que dice el Sr Burgos.
Ahora, empezamos con la historia. Ni los judíos que existían en la época de los reyes católicos eran los mismos de hoy, ni la gente que vivía en la península ibérica por aquellos años tienen que ver con los actuales españoles. ¿Expulsar a los judíos? ¿Antisemitismo? ¡¡¡QUE NO ES LO MISMOOOOOO!!! La gente que está criticando a los judios no los critican por el hecho de ser judíos, que es por lo que lo hacían Franquito and Co., sino por el hecho de que están usando un poder militar tremendo sobre una castigada población civil. Y esto no es un punto de vista, es un hecho. ¿Soy antisemita por decir esto?
De hoz y coz, ZP ha colocado oficialmente a España frente a Israel y al lado de los terroristas palestinos. Olvidando que unos como éstos fueron los del 11-M. Para mí que la causa es que ZP, de niño, se hartó de ver judíos en los pasos de Semana Santa de su León natal. Y allí, como en Zamora o en Sevilla, los judíos de los pasos son los que tienen la cara de más mala leche del mundo. Ahora, que si en vez de judíos fueran palestinos, prontito iban a consentir que siguieran con esos caretos en los pasos. Entre una democracia como el Estado Israel y unos terroristas zarrapastrosos, aquí nos ponemos del lado de los terroristas y además adoptamos su pañuelo como uniforme oficial del Gremio de la Progresía. No importa que ese pañuelo sea el símbolo del fundamentalismo islamista que se pasa los derechos humanos por el forro de la chilaba. Los progres lo pasean como si fuera un pañuelo de Hermés, como la última moda. Hasta los telediarios de la TV pública española están hechos con pañuelito palestino. Presentar a los terroristas como unos héroes es llevar el pañuelo dentro de las armas de destrucción masiva de la verdad, en la manipulación contra el democrático Estado de Israel.
Un momento, un momento. ¿Que estamos frente a Israel? Vale, es posible, pero puntualicemos. Creo que de lo que estamos en contra es de las soluciones armadas, que ni son soluciones ni son nada. ¿Y me pongo de parte de los palestinos si digo esto? No, creo que la cosa es ponerse en contra de la violencia para solucionar los problemas y esto, queridos seres humanos, va para ambas partes.
El estado de Israel es una democracia, cierto. Tan cierto como que está bombardeando población civil. ¿O acaso mi modo de ver las cosas está deformado por mis simpatías pro-hamás?
Ha dado la puñetera casualidad de que hay gente que pone bombas y tira cohetes sobre población civil inocente, que usan ese pañuelo. Y aquí ese pañuelo, que es considerada una prenda de corte moderno, (Nadie que vistiera clásicamente se la pondría pero no por ideales sino por estética) ¿se asocia a quién? A jóvenes y gentes no clásicas en el vestir, progres en la Antonioburgopedia, y probablemente haya alguien de estas personas que apoyen a Hamás, pero les vuelvo a asegurar que serán los menos. Si quieren ustedes ver apoyo a Hamás en todas y cada una de las personas que lleven el pañuelito al cuello, son libres de hacerlo. Pero lo más seguro es que se equivoquen. El conflicto palestino-israelí es una espiral de violencia en la que más que buscar culpables deberíamos preguntarnos a quién beneficia.